Dicen que uno vuelve siempre a los sitios donde amó la vida. Yo volví a Nápoles no una, sino dos veces y estuve ahí en total 10 días durante mi viaje por Italia.
En una entrada anterior les conté un poco sobre mi primer día en esta enigmágica ciudad, pero se quedaron muchas cosas por decir. Así que acá estoy otra vez, escribiendo sobre esta tierra increíble que se va conmigo a México y a la que prometo volver pronto.
N Á P O L E S
Ubicada al sur de Italia y, como la mayoría de las grandes ciudades, Napoli está llena de contrastes; hay barrios que parecen bravos pero también tiene lugares increíblemente hermosos. Además, está cerca del mar. Nápoles se ve así desde arriba:

Nápoles desde el Castel Sant’Elmo

Nápoles desde lo alto
El sur de Italia
Tengo una teoría y quisiera saber qué piensan al respecto. ¿Han notado que la gente sonríe más y se va volviendo más cálida y buena onda mientras más vamos llegando al sur? No me odien amigos norteños, a mí me caen re bien, pero es algo que me ha tocado experimentar en este viaje, en Grecia fue igual (pero esa es otra historia y deberá ser contada en otra ocasión). En fin, ojalá me cuenten qué opinan ustedes al respecto.
¿Qué hacer en Nápoles?
¡Comer!
En Nápoles todo tiene que ver con comida y cuando digo todo es TODO. Y si no me creen, escúchenlo en boca del mismísimo Dean Martin:
Pizza Napoletana
Aquí se inventó la pizza margherita y es una de las que no deben dejar de probar cuando vengan. Es muy simple, sólo lleva la pasta (es decir, la masa, la base de la pizza), pomodoro (jitomate), mozzarella di bufala (un queso 100% napolitano) y basilico (albahaca). Es la demostración gastronómica de que menos es más y de que lo simple es bueno.
Hay 2 lugares emblemáticos para comer pizza, el más famoso se llama Sorbillo, hay que esperar un rato para poder entrar. La pizza es muy buena y además el lugar está en una de las calles más famosas de la ciudad, la Via dei Tribunali.

Pizzería Sorbillo

Pizza en Sorbillo
El otro lugar para comer pizza es el Concettina. Aquí la pizza no sólo es buena, ¡es grandiosa! Acá también hay que esperar un rato, dependiendo del horario. Si van entre la 1 y las 4 pm estará más tranquilo, pero a partir de las 7 u 8 de la noche tendrán que esperar un muy buen rato.

LA pizzería 🙂

Questa è la migliore pizza del mondo 🙂
Les dejo un video de cómo debe hacerse la pizza según los napolitanos, me temo que la pizza hawaiiana es considerada algo así como un sacrilegio, jajaja.
Pizza: Italia vs. mondo
También hay tienditas que se llaman “Caseificio”, la traducción mexicana más cercana es “cremería”. Acá van a encontrar el queso más fresco que puedan probar. Pueden comprarlo así solo o también pueden preparárselos en un sandwich para llevar. Les recomiendo un sandwich de mozzarella di búfala (se llama así porque es de leche de búfala, sí, de las novias de los búfalos) con jitomate y una birra.

Todo rico, fresco y a muy buen precio


Deme todo su refri para llevar, por favor 😛

El lunch perfecto / Il pranzo perfetto
Tip de viaje: tengan en cuenta los horarios que maneja la gente local, cuál es su rutina, a qué hora entran a trabajar, a qué hora salen -así podrán evitar el Metro a horas pico- y sobre todo, a qué hora comen. En México se acostumbra desayunar fuerte por la mañana, comer fuerte alrededor de las 2 pm y cenar fuerte a eso de las 8pm (o sea, le entramos sabroso todo el tiempo, jajaja). En Italia se desayuna ligero y se hace un almuerzo entre 12:30 y 1 de la tarde, cenan entre las 6 y 8 pm. Darme cuenta de esto me llevó como 9 días, 3 ciudades y varios lugares cerrados después de caminar mucho y tener muchísima hambre. Así que ya saben, tomen sus precauciones.
Castel Sant’Elmo
Este es un castillo im-pre-sio-nan-te. Para llegar pueden tomar el metro y bajar en la estación Vanvitello. Saliendo del Metro caminarán por algunas de las calles más bonitas de la ciudad mientras el viento les va dando la bienvenida al castillo. Nunca había sentido un viento así. Estuvo a punto de tirarme un par veces y me voló los lentes otro par. La entrada cuesta €5 y podrán entrar a todo lo que está en el castillo: 2 museos y recorrer el interior hasta llegar a lo más alto y tener una vista panorámica de la ciudad.
Piazza del Plebiscito
Esta es la plaza más representativa de Nápoli. Tiene este imponente edificio: La Basílica de San Francesco di Paola que no está abierta al público, pero bueno, aún así está padre caminar por ahí. En algunas ocasiones, la explanada -que mide unos 25,000 m2- es usada para conciertos al aire libre. Si siguen caminando un poco más, podrán llegar al Castel dell’Ovo.

Piazza del Plebiscito

Piazza del Plebiscito (una más)

Piazza del Plebiscito (ésta y ya)
Castel dell’Ovo
Este es un castillo a la orilla del mar. Se llama “castillo del huevo” porque, cuenta la leyenda, que Virgilio habría escondido un huevo mágico en los cimientos del castillo, uno de los más antiguos de la región. Sin este huevo mágico, la fortaleza sería destruida y Nápoles sufriría una catástrofe. Es una fortificación impresionante, con vistas hermosas de la ciudad.
Gallerie d’Italia
Me dejé llevar por el nombre de la exposición y no leí bien. Creí que toda la exposición sería de Caravaggio pero no, de él sólo tienen “Los músicos”. De cualquier manera, es un muy buen lugar para visitar, tienen obras hermosas -no famosas, pero muy bellas-.

I Musici di Caravaggio
Pompei
Nápoles tiene un volcán muy cerca: el Vesubio. En el año 79 d.C. el Vesubio hizo explosión, llevándose a su paso ciudades enteras. Una de esas ciudades se llama Pompeya y es uno de los primeros hallazgos arqueológicos del mundo. Fue a partir de este descubrimiento que se documentaron algunas de las bases para los descubrimientos más importantes alrededor del mundo.
El arqueólogo que descubrió este lugar inventó un sistema para poder “recuperar” los cuerpos de la gente que murió en la explosión. Se llaman “calcos” y verlos es sorprendente, triste y escalofriante, todo a la vez.
En la actualidad, Pompei (el nombre de este lugar en italiano) es un lugar abierto al público y es tan grande que el recorrido puede durar de 7 a 8 horas (!¡) Aquí, la entrada cuesta €8 y también puedes pagar otros €5 para obtener una visita guiada, que no es otra cosa más que un smartphone con información sobre los lugares más importantes del complejo. Aquí estuve alrededor de 3 horas y -como siempre- me perdí muchísimo. El lugar no está muy bien señalizado, así que es indispensable tomar un mapa en la entrada.
Catedral de Nápoles
Es muy antigua y muy hermosa, con una arquitectura gótica y barroca. Es la tumba de San Genaro, el santo patrono de los napolitanos. Es un refugio increíble para meditar y descansar un poco del ruido y del calor.
Dato curioso: El Tesoro de San Genaro se compone de muchas piezas muy valiosas, tanto que es hasta más rico que el tesoro de la corona británica (¡!) y, es tan grande, que no sólo está en la capilla sino en El Museo del Tesoro de San Genaro y en una cámara de seguridad del Banco de Nápoles.

Catedral de Nápoles

Dentro de la Catedral de Nápoles
Metro Toledo
Es considerada como una de las estaciones del metro más bonitas del mundo. El Metro de Nápoles y yo no nos entendimos bien desde el inicio, así que ya era un reto personal aprender a dominarlo. ¿Y qué creen? ¡Lo logré! (¡A huevo!).

Metro Toledo
Totò
Es el personaje más querido en Nápoles, un actor de comedia que hizo alrededor de 100 películas. Algo parecido a nuestro Cantinflas, me imagino. Al caminar por las calles de Nápoles lo encontrarán muchas veces, ya sea en arte callejero, en fotos o con alguna frase de su autoría. Me llevo de tarea ver sus películas. 🙂

Totò
Ir al cine
Esta fue una una de mis experiencias favoritas en la ciudad, nada más cercano a vivir como local que ir al cine. Vi una película en italiano: “Codice Criminale”, y me sorprendió mucho porque -aunque no del todo- le entendí. 🙂 Me propuse ver películas en italiano para practicar cuando regrese a México.

Il Cinema 🙂
Calles de Nápoles
Algo que me encantó de la ciudad -no me juzguen- es que puedes beber en la calle. Así nomás, compras tu cervecita en alguna tienda y te la llevas a tomártela donde más te plazca. Para mí, fue en una placita del centro, al lado de una librería que tenía música de jazz. Así que, tomé cerveza en la calle mientras tomaba el fresco -porque estaba buena la calor- y platicaba con mi amigo napoletano.

Calle de Nápoles
Tip de viaje: lleven zapatos cómodos para que puedan caminar. Hay muchas cosas que ver y qué hacer en esta ciudad, así que ni pensar en usar tacones ni nada por el estilo. Tomen en cuenta la época del año en la que irán. Yo fui en pleno verano y hacía mucho, mucho calor, por lo que también es muy importante cargar siempre una o dos botellitas de agua para que no se me deshidraten. No olviden usar protector solar. 🙂
Me faltó tiempo para conocer otros lugares emblemáticos de la ciudad, como la Piazza Garibaldi, las Catacumbas de San Genaro y de San Gaudioso, Il Cimitero del Fontanelle, el Tesoro de San Genaro e ir a la playa. Pero bueno, ya habrá oportunidad a la prossima volta.
Escribo esto en mi último día en Nápoles y me siento feliz y agradecida por haber estado aquí. Este era un lugar del que nunca esperé nada y que me lo dio todo. <3
Grazie, grazie, grazie. ¡Hasta muy pronto Napoli, ciao!

























