
Hola, Soy Esthela.
Soy Esthela, mexicana, me encuentro -desde que me acuerdo- en proceso de autoconocimiento y de reinvención.
Creo que uno puede ser lo que uno quiera y recomenzar, como decía Cortázar: “Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo”.
Fui copiloto de mi padre durante muchos, muchos viajes. Y aunque no conocimos el mundo juntos, en cada viaje nos conocimos un poco más el uno al otro, y cada vez, en cada camino, nos conocíamos también un poco más a nosotros mismos.
Viajo. Creo en la magia. Vivo. Me gustan las personas y me maravillo porque nunca, en ningún momento, los lugares y su gente dejan de sorprenderme.
Este blog es un viaje por sí solo, lo comienzo como todos los que he emprendido, como una idea, como un latido, con curiosidad y con mariposas en la panza. Como quien recorre un camino con corazón, como quien sigue un impulso interno, ese que no deja de latir.
Escribo para compartir, para que no se me olvide lo que vivo y para invitarte a que, cada vez que me leas, me acompañes y viajemos juntos hacia donde nos lleven los vientos, las ideas y los intentos.