Buenas buenas! Benvenuti tutti la banduti!
Después de varios, varios, varios años sin viajar, este 2025 volvimos a las andadas. Andando paso a paso por los caminos del señor. A las andadas de los viajes y de retomar este, su blog de confianza.
Esta es una travesía para desafiar lo conocido. En esta ocasión viajo con mi familia, en invierno y con toooodo planeado y reservado. Me da curiosidad y emoción viajar en compañía, venimos mi sobrina-hermana Gabyta y su esposo Luis, que tenemos casi la misma edad. Viene también Sophi que tiene 25 años, Bruno tiene 17 y Salmita 9; así que será muy interesante observar y compartir la perspectiva de cada uno.
Es, además, la primera vez que visitaré vario país, este es el itinerario:
Madrid – Interlaken – Innsbruck – Berlín – Ámsterdam – Londres – París – Barcelona – Madrid – México
Encargué a mis gatitos, traigo la compu pa trabajar. Me encomendé al mero mero, a mi jefecita y a toda la corte celestial.

¿Ya nos vamos o qué?
EL VUELO A MADRID
Llegamos al aeropuerto el miércoles 10 después de tener un día citadino bien estresante, con trafical inusual porque iba a ser el concierto de Bad Bunny (ya me cae bien ese muchacho, por cierto) y aun así llegamos con tiempo suficiente antes del vuelo, cambiamos nuestros pesito por euros, echamos una dona y abordamos a tiempo, todo en orden.
Iniciamos el viaje en Iberia, con la bienvenida del capitán hablando cantadito con acento eshpañol y aplausos de flamenco: “Olé! Señoreees pasajeeeroooos, que les habla Godineeeez, capitán de la naveeee, anda tío, que vamo a ver si despega esta madreeee. Olé! ”.




Aterrizamos en el aeropuerto de Barajas 10 horas después, el jueves 11 a las 4pm hora de Madrid. Nos alojamos en un hotel-depa bien padrísimo que estaba sobre la Gran Vía, casi al lado había un Five Guys, que es un restorán de hamburguesas que les gusta mucho a mis sobrinos porque tienen muchos sabores de Coca-Cola y cacahuates gratis, comimos-cenamos ahí y después salimos a caminar un rato hacia la Plaza Mayor en el Centro de Madrid.
Así pues, ¡llegamos a Madrid, tíos!
*El canto del capitán no sucedió en realidad, es una referencia sólo para conocedores, jajaja. Aunque, como dato curioso, al aterrizar sí sonó música de flamenco, jaja.

El depa de Madrid

Señor cabeza de cacahuate

Five Guys Madrid
MADRID
“Hace frío y estoy lejos de casa…”
Día 1 -o día 2, creo-.
Estuve en Madrid hace tiempo y el centro se ve bien diferente en invierno, además del frío y de que está nublado la mayor parte del tiempo, está lleno de puestos navideños que no te dejan ver el lugar en sí y, sobre todo, hay mucha, mucha, mucha gente, al grado de que es difícil caminar. El Mercado de San Miguel está tan lleno de personas que de plano no compramos nada y nos regresamos al hotel. Compramos algo en Carrefour para cenar
Las calles están iluminadas con detalles navideños y con referencias de Stranger Things. Hace frío y a veces llovizna. Yo traigo en la mente la canción: “En Madrid está lloviendo y todo sigue como siempre…”
Todo parecía indicar que haría mucho más frío pero la verdad es que es soportable y hasta rico en ocasiones.
Estar en Madrid se ha sentido como un día laaaargo, ya ni sé cuánto tiempo llevo aquí. Este viaje ha sido -y será- de caminata y museos, de adaptarme a convivir en familia, de dejar atrás el encierro.
MUSEO DEL PRADO
Fuimos al Museo Del Prado, en donde hay obras de Goya, de Caravaggio y las Meninas de Velázquez.
Goya
No sabía yo que Goya tuvo varios periodos de creación: uno en el que pintó obras expresionistas como su Maja desnuda y una versión de la Maja vestida. En otro periodo, en los últimos años de su vida, creó sus “pinturas negras” en las que se puede ver un estilo mucho más oscuro y alejado de las piezas que realizaba para “decorar” los palacios reales, en esta etapa más darks pintó obras sobre violencia, vejez, locura y muerte: Saturno devorando a su hijo, El Aquelarre, El perro semihundido. Es interesante ver cómo la obra de un artista refleja su mundo interior, en este caso cómo fue evolucionando de pinturas luminosas y bien detalladas a pinturas oscuras en las que predomina el color negro y con trazos que parecen incompletos, reflejando -creo yo- el pesimismo y oscuridad de su vejez.

Saturno devorando a su hijo – Goya.
En el Museo Del Prado hay también esculturas de los años I al 25 d.C. Increíble el poder ver el legado del arte conservado desde hace literalmente miles de años.
Como en este museo no te dejan tomar fotos sólo pude tomar unas de contrabando, así que les dejo las poquitas que tomé y algunas otras que saqué de su página de internet. En la entrada que sigue les cuento un poco más de Madrid, que el viaje sigue y ya se me están juntando las historias.

Calle de Madrid

Hacia el Museo del Prado

Gaby y Soph frente al Museo

Museo del Prado, Madrid

Viejo desnudo al sol – Mariano Fortuny (1838-1874)

Autorretrato – Francisco de Goya. 1815. Óleo sobre lienzo

La tradición. Agustín Querol – 1898. Bronce. (Esta escultura se parece a mi abue, me la imagino contando sus historias con todo el flow)

Dante pensativo – Jerónimo Suñol, 1908. Bronce

Escultura del año 1, d. C.

Escultura del siglo I, d. C.

David vencedor de Goliat – Caravaggio. Hacia 1600

Las meninas – Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. 1656