Es cuando no esperas nada cuando estás listo para todo.
Y esta vez, quiero no esperar nada. Digo “quiero”, porque me descubro todo el tiempo imaginando cómo será todo, haciendo historias en mi mente, soñando despierta.
Luego me doy cuenta y le doy un manotazo a la nubecita invisible sobre mi cabeza y comienzo de nuevo a no esperar nada, a querer no esperar nada.
Así, aprendiendo a aceptar sin resistencia todo lo que va pasando, inicio este nuevo viaje, con un montón de cosas nuevas por vivir y con el corazón mitad emocionado (¡Dios mío, voy a regresar a Italia!), mitad asustado (¡no mames, no mames, no mames, voy a regresar a Italia!).

Programa de viaje: Madrid – Barcelona – Nápoles
El presupuesto
Haciendo cuentas y revisando los gastos del viaje anterior me he propuesto gastar menos en esta ocasión, utilizar el dinero de manera más inteligente para hacerlo rendir.
Esta vez el ticket de avión me salió a la mitad de precio que la vez anterior (¡!) con la diferencia de que fue un ticket sujeto a espacio. ¿Y esto cómo es? La verdad es que no lo tenía muy claro cuando lo compré, pero (ahora que ya aterricé) les puedo decir que fue una muy buena decisión.
Tip de viaje: Hacer un presupuesto les puede ayudar a tener bien claro desde el principio cuánto costará el viaje. Planear siempre les ayudará a administrarse mejor y a saber, por ejemplo, cuánto dinero les queda disponible para entretenimiento o souvenirs después de haber cubierto lo más importante -transporte, hospedaje y comidas-. Recuerden, el chiste es divertirse y pasarla bien durante todo el viaje, no vivir como reyes los primeros 5 días y después andar sufriendo al final del viaje porque -ni nos dimos cuenta en qué momento- el dinero se acabó.

Si lo escribes dejas de preocuparte y comienzas a ocuparte 🙂
Avión con asiento sujeto a espacio
Un ticket sujeto a espacio es más barato que uno normal y funciona así: tú compras el ticket y te encomiendas a Dios para que te toque un asiento en el vuelo que elegiste (jejeje, nocierto, bueno, un poco sícierto). Al adquirir el ticket entras a una lista de espera y, si hay algún asiento libre en el vuelo, pueden asignártelo a ti (dependiendo de qué lugar tengas en la lista).
Una vez más, me imaginaba que podía quedarme a vivir en el aeropuerto, pero no, en realidad fue todo muy rápido y sin contratiempos.

El ticket pal vuelo a Madrid 🙂
Tip de viaje: Compré el vuelo redondo en Travelería, con Pam, una chica que es a todo dar y está siempre al pendiente de que todo vaya bien, no me dejó “morir sola” en ningún momento y se encargó de hacer el check-in online así como de dar seguimiento hasta que ya tenía un asiento asignado (grazie, bella! :)).
Otros tips importantes al momento de elegir el vuelo, independientemente de si es sujeto a espacio o no, es que -siempre que les sea posible- elijan volar entre lunes y miércoles, ya que son los días en que los vuelos van un poco más libres y los vuelos son más baratos.
Otro buen truco a tomar en cuenta es que cuando hagan su búsqueda de vuelos online, lo hagan desde el navegador en modo incógnito; el sistema de las aerolíneas está diseñado para subir los precios cada vez que entras a checar, así que cuando entran “normal” y no se deciden en el momento a comprar su vuelo, la siguiente vez que entren estará más caro, ¡qué tipos!, ¿no le pierden?
Salí en el vuelo que estaba previsto y que además, esta vez salió a tiempo. Así que, 6:10pm ya estábamos en camino a la pista para salir a Madrid 🙂
El cambio de moneda
Llegué al aeropuerto como a las 2:30pm, fui a preguntar qué onda con el ticket para el vuelo y me dijeron que tenía que esperar hasta las 5:10pm, así que me fui a comer algo y después a comprar los euros para el viaje.
Mi plan era ir al banco a cambiar mis pesitos antes de ir al aeropuerto pero como soy bien estresadita pensé que mejor me iba de una vez al aeropuerto, no fuera a ser el chamuco y me dejara el avión -¡que ya ha pasado!-.

Pesos, euros, dineros
Corriendo al banco
Después de comer algo, me fui a buscar las casas de cambio del aeropuerto y (ya sabía, pero se me olvidó) no aceptan tarjeta para pagar-ni de crédito ni de débito, sólo cash-. Así que me fui corriendo a buscar un Banorte, no lo encontré. Como media hora después de andar dando vueltas a lo wey, alguien me dijo que la sucursal estaba en la terminal 1, yo estaba en la 2.
Así que, corre que corre fui a buscar la terminal 1 y ahí me enteré de la existencia del trencito del aeropuerto, se llama “Aerotren”, es gratis y puedes usarlo para ir de terminal en terminal.
Llegué al Banorte a las 4:05pm (peleishon). Así que, como pateando un bote, me regresé a la terminal 1, saqué lo más que pude del cajero y con eso me fui a comprar los euros. Me alcanzó para 250€ y con eso y la tarjeta de crédito me fui a Madrid.
Tip de viaje: antes del viaje, cambien su moneda en el banco de su preferencia. Es más barato que en las casas de cambio del aeropuerto.
El hospedaje
Esta vez sí reservé las habitaciones desde México: 2 noches en Madrid y 3 noches en Barcelona, ambos a muy buen precio (tomé lo más barato que encontré en booking.com)
El hotel de Madrid tenía paredes como de papel bond, se oía toooodo todito, pero al menos tenía baño privado. En Barcelona me quedé en un hostal, con habitación privada pero con baño compartido, aquí las paredes eran como de papel china, jajaja.

El Hostal en Madrid 🙂
En Italia (porque suertuda), mi amigo me ayudó a encontrar un depa pequeñito frente a la Catedral y voy a pagar por un mes lo que pagué en el viaje anterior sólo por 6 noches en Roma (¡!), caí en blandito, la verdad.
Mientras escribo esto me acaban de entregar el depa en el que viviré este mes en Nápoles y… ¡Lo amo! 😀

En el segundo piso…

Está mi nueva casa y ¡me encanta! 🙂

¡Ri-fa-da-que-soy!
Así que, entre avión y hospedaje está vez he logrado gastar la mitad que el viaje pasado (al menos eso dice el presupuesto), ¿nada mal, no?.
Bueno, ahora sí, después de estos breves tips viajeros, ¡la siguiente entrada será sobre Madrid, chavales! 🙂